Resistencia y Rebeldía I. Subcomandante Insurgente Moisés. 6 de mayo

Viernes 15 de mayo de 2015
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Palabras del Subcomandante Insurgente Moisés

6 de mayo de 2015

Buenas tardes, compañeros, compañeras, hermanos y hermanas.

Les voy a compartir sobre el cómo es que nosotros, nosotras, la tenemos como nuestras armas lo que es la resistencia y la rebeldía.

Antes de empezar eso, sobre cómo es que hacemos la resistencia y la rebeldía, les quiero recordarles que nosotros somos armados. Ahí tenemos nuestras armas, como una herramienta más en la lucha, así lo decimos ahora. Nuestras armas es una herramienta de lucha, es como machete, hacha, martillo, pico, pala, azadones, esas cosas; porque cada herramienta tiene su función, pero el arma, su función es, si las usas, es que matas.

Entonces al principio cuando salimos en el amanecer del año 1994 salió el movimiento de miles de mexicanos, mexicanas, en todas partes, donde salen hasta que se convirtió a millones, donde presionan al gobierno, al pelón, le decimos nosotros, el pelón de Salinas, que tiene que sentarse a dialogar a nosotros; y a la vez también a nosotros nos están diciendo que tenemos que dialogar y negociar.

Bueno, entonces lo entendimos pues, la voz del pueblo de México. Entonces se dio la orden de que tenemos que replegarnos en la lucha violenta; entonces descubrimos por parte de las compañeras -porque tuvimos nuestros muertos en el combate-, que esas compañeras empezaron a dar otra forma de pelear, digamos así. Porque entonces el gobierno, meses, un año, dos años después, nos quieren comprar pues, como decimos, quieren que nosotros recibamos para que nos olvidamos de la lucha.

Entonces muchas de las compañeras hablaron y dijeron de que por qué y para qué murieron los compañeros en el amanecer del 94. Así como ellos, ellas, o sea los combatientes salimos a pelear contra el enemigo, entonces tenemos que ver como enemigo también el que nos quiere comprar, o sea de no recibir eso, lo que quieren dar.

Entonces así empezó. Nos costó mucho porque no podíamos hacer los contactos de zonas a otras zonas porque se llenó de militares, entonces poco a poco fuimos haciendo los contactos con los compañeros de una zona a otra zona para empezar a pasar esa voz que empezaron a decir las compañeras, de que no hay que recibir lo que da el mal gobierno, que así como los combatientes salieron a pelear en contra de ese enemigo que nos explota, entonces así tenemos que hacer también como bases de que no hay que recibir eso. Entonces así, y poco a poco se fue extendiéndose en todas las zonas.

Ya ahorita ya podemos dar varios sentidos lo que es rebeldía y resistencia para nosotros, porque es que ya fuimos descubriendo, practicando en los hechos, o sea ya podemos dar, como se dice, teoría, pues. Para nosotros la resistencia es ponerse fuerte, duro, para dar respuesta a todo, cualquiera de los ataques del enemigo, del sistema pues; y rebelde es ser bravos, bravas para igual responder o para hacer las acciones, según la que convenga, entonces hay que ser bravas y bravos para hacer las acciones o lo que necesitamos hacer.

Entonces la resistencia descubrimos de que no es nada más resistir a tu enemigo, de no recibir lo que da, las limosnas o los sobrantes. Descubrimos que la resistencia, hay que resistir las amenazas o provocaciones que hace el enemigo, hasta por ejemplo, los ruidos de los helicópteros; sólo nada más con el ruido de los helicópteros empiezas a tener miedo, porque la cabeza es que te avisa que te va a matar, entonces sales corriendo y es ahí donde te ven, y es ahí donde ya te ametrallan. Entonces es no tenerle miedo, hay que tener resistencia, o sea tienes que ponerte fuerte de que no corras cuando escuchas el ruido. De por sí el pinche ruidero del helicóptero da miedo, te espanta, y es nada más no tenerle miedo y quédate quieto, quieta.

Descubrimos eso, que no sólo es la de no recibir. Nuestra rabia, nuestro coraje contra el sistema también tenemos que resistirla, y lo difícil o lo bueno al mismo tiempo, difícil y bueno al mismo tiempo, es que esa resistencia y rebeldía hay que organizarla. ¿Y cuál es lo difícil? Es que somos miles los que usamos esa arma de resistencia, somos miles, y somos miles también que se puede convertir la rabia, entonces, cómo controlar eso, cómo usar al mismo tiempo para hacer la lucha, son dos cosas difíciles, por eso empecé diciendo que ahí tenemos nuestras armas.

Pero lo que hemos visto es que la resistencia, sabiéndola organizarla y teniendo organización primero por supuesto, porque no puede haber así nada más resistencia y rebeldía si no hay organización, entonces organizar esas dos armas de lucha –podemos decir así-, nos ayudó mucho para tener, digamos que se abre más la mente, la forma de ver.

Recuerdo de una asamblea de compañeros y compañeras, de qué forma -porque es que se hace con trabajo político, ideológico, mucha plática, mucha orientación a los pueblos sobre la resistencia y la rebeldía-, entonces recuerdo que los compañeros y las compañeras ponen en la balanza, ésa que se dice la lucha política pacífica y la lucha violenta. Entonces algunos de los compañeros y compañeras, dicen: ¿qué les pasó a nuestros hermanos de Guatemala? –nos hacemos la pregunta­– 30 años de lucha violenta y qué cosa lo que tienen ahora nuestros hermanos.

¿Por qué tenemos que organizar bien la resistencia en la lucha política pacífica? ¿O por qué tenemos que preparar nuestra resistencia militar? ¿Cuál es la que nos conviene?

Entonces nos damos cuenta ahí que lo que queremos es la vida, como lo que decíamos antes a la sociedad civil mexicana, que esa movilización que hicieron el 12 de enero de 94 es que quieren nuestra vida, que no nos muriéramos. ¿Entonces cómo tenemos que hacer eso? ¿Qué cosa tenemos que hacer más para hacer la resistencia y la rebeldía?

Es ahí donde entonces descubrimos: hay que resistir sobre las burlas que nos vayan a hacer la gente sobre nuestro gobernar, nuestra autonomía. Hay que resistir las provocaciones del ejército y la policía. Hay que resistir los problemas que vayan a causar las organizaciones sociales. Hay que resistir todas las informaciones que salen en los medios, de eso que dicen que los zapatistas ya se acabaron, ya no tienen fuerza, que, en este caso, el finado Marcos que ya está negociando bajo la mesa con Calderón, o que está dándole paga para su salud el Calderón porque ya se va a morir -bueno, ya está muerto ya, murió de por sí a final de cuenta-, pero no porque él se fue a que lo cura Calderón, sino por darle vida a otro compañero.

Bueno todos esos bombardeos psicológicos, podemos decir, para que entonces se desmoralicen nuestras bases, un montón de cosas que hay que resistir.

Y luego descubrimos la resistencia a todos nosotros, porque empezamos a tener varios trabajos, responsabilidades, pues en este caso a nosotros hay problemas en la casa -no sé ustedes a lo mejor no, o a lo mejor sí, o a lo mejor peor-, entonces surgen los problemas y la resistencia se empieza a aplicar individualmente, y al mismo tiempo la resistencia se aplica colectivamente.

Cuando hacemos individualmente es cuando pues mi papá, mi mamá o mi mujer ‘¿dónde estás?, ¿qué estás haciendo?, ¿con quién andas?’ y etcétera, ¿no? Entonces uno tiene que resistir de que no vaya a hacer nada mal, que pega a la mujer y luego abandona su trabajo, porque luego hay reclamos, que no hay maíz, que no hay frijol, que no está la leña, y hay problemas con los hijos y eso pues. Es ahí donde se individualiza la resistencia.

Cuando se hace en colectivo la resistencia es que es con disciplina, es decir, con acuerdo. Es que nos ponemos de acuerdo cómo le vamos a hacer para enfrentar algunos problemas. Por ejemplo, les voy a dar un ejemplo reciente. Hace cosa de… pues fue el mes de febrero, un grupo de personas con otro grupo de un terreno recuperado, que ahí están viviendo esa gente que no son zapatistas, que no les estamos diciendo nada, pero ellos tienen la idea de que quieren ser dueños de la tierra, entonces están gestionando la tierra para que se legalice.

Y se ve de que entonces el señor Velasco les está diciendo que se necesita cierta cantidad de personas, entonces esas personas empiezan a buscar en otros lados más miembros del pueblo, entonces esos miembros ahora sí ya empezaron a entrar armados. Llegaron a ser 58 personas y entonces empezaron a invadir el terreno de los compas, la tierra recuperada. Entonces los compas ‘no lo vamos a dejar’.

– ¿Cuántos son?

– Pues son cerca de 60.

– Basta que llevamos 600 armas y lo acabamos, porque es que tantas burlas que ya hicieron.

El potrero de los compañeros le metieron ese líquido para quemar, el zacate lo quemaron con el líquido, mataron a un semental, destruyeron casas de los compañeros antes. Entonces los compas ya estaban así rebeldes, bravos, ya no quieren más la maldad que hacen. Entonces es cuando intervienen los compas así:

– Recuerden, compañeros, nosotros somos colectivo.

Y le dicen a los compañeros, los 600 que se reunieron:

– Acuérdense de la naranja, ¿qué hemos dicho cuando una fruta se pica?, ¿qué pasa?

– Ah sí. ¿Sí, pero entonces esos cabrones acaso lo entienden así?

– No nos va a imponer su tiempo de esos cabrones, sino es la de nosotros.

¿Qué es lo que pasa a una naranja o una lima si lo picamos? Es que se pudre todo, ¿y en este caso qué es lo que quiere decir? Que lo vamos a afectar al resto de nuestra organización, ahí está. Tenemos que preguntarle a la base si es que entonces vamos a dar respuestas violentas, entonces ya que sepan nuestras bases que vamos a entrar en otro modo. Entonces como ya veníamos pensando de por sí esto, lo que estamos llevando a cabo ahora o lo que estamos haciendo ahorita, entonces nuestras bases no permiten, no permiten que sea así eso.

Entonces, lo que se les dijo a los compas: los que están muy rebeldes, bravos, encabronados, no van a ir, sólo nada más dejen dicho con sus representantes que no se van a ir porque si van, van a matar, entonces mejor no se van, digan a su responsable y ya se sepa, y el que no se reporta es su problema de él. También los que tienen mucho miedo, tampoco se vaya. Sólo los que entienden hay que ir, que no va a ir a provocar, sino va a ir a trabajar la tierra, o sea va ir a hacer la milpa, la casa y lo que se tiene que construir. Amaneciendo, los 600 se fueron, lo dejaron sus armas. Se coordinaron quién va a controlar.

Entonces es como se hace el control de las dos cosas, la rabia pero también el miedo. Se busca, se da explicación, se da plática, se da de entender, porque es verdad, de que no van a permitir la gran mayoría de los compañeros, pues.

Esa resistencia a lo largo ya de 20 años que venimos trabajando, al principio nos costó mucho porque son situaciones que lo enfrentamos y que tenemos que saber solucionar. Les voy a dar un ejemplo, cómo es que nos cuesta cambiarlo, ¿no? Cuando estaba así en su gobierno de Salinas entonces daban los proyectos, daban proyectos en efectivo, o sea daban crédito, entonces recibían los compas y entonces pues imagínense pues, ya son milicianos, cabos, sargentos, zapatistas pues. Entonces esto lo que está dando este cabrón, la mitad se va para ¿cuál?: para las balas, para el arma y el equipo, y la otra mitad es que vamos a comprar la vaca, o sea su mismo lo que dio el gobierno se consiguió una parte, por eso ya el gobierno después ya no dio, ya no les dio a los hermanos partidistas, pues.

Entonces los compas tenían esa idea, por eso estoy diciendo, entonces cuando salió eso empezamos a unificar eso de ya no recibir. Nos costó mucho, pero sí lo entendieron los compas. Dijeron sí lo vamos a hacer, vamos a hacer esa resistencia. Entonces el negativo de donde nos da el resultado es de que a la hora que nos vamos a reunir, entonces dicen ‘no, pos yo no pude llegar porque estoy en resistencia, no tengo para mi pasaje’. Pretexto, no es porque no, sino es para taparse, es un pretexto.

Pero como fuimos agarrando en serio eso de no aceptar nada del sistema, entonces descubrimos de que entonces tenemos que darle duro al trabajo a la madre tierra, eso ya les conté estos días que estamos acá. Es ahí donde empezaron a tener sus productos los compañeros y se dieron cuenta los compas de que más vale trabajar la tierra y así nos olvidamos de lo que da el gobierno.

Entonces en la resistencia y la rebeldía nos empezamos a darnos cuenta que da seguridad a la organización en que estamos. Entonces se empezó a descubrir montón de cosas, por ejemplo eso que les digo, que no hablamos con el gobierno, ni nuestras bases, ni aún haya asesinatos. Descubrimos que con resistencia y rebeldía podemos gobernarse y que con resistencia y rebeldía podemos desarrollar nuestras propias iniciativas.

Y nuestra resistencia de hacer las cosas, ya sea en el terreno económico, ya sea en el terreno ideológico, político, cada quién la zona organiza. Unos tienen más posibilidades, otros tienen menos posibilidades, entonces vamos haciendo experimento. Como por ejemplo, los compañeros de Los Altos ahí durante sus vidas ellos están comprando el maíz, siembran pero muy poco y la gran parte tienen que comprar; y en otras zonas lo que hacen es llevar el maíz, en vez de que compran en el almacén, en la bodega del gobierno, y que su dinerito de los compas de Los Altos se va en el gobierno, entonces mejor que se vaya en otro Caracol. Entonces algunas veces nos ha salido bien, otras veces nos ha salido mal, pero es el mal que nosotros mismos lo producimos, porque es que se lleva por tonelada, entonces los compañeros encargados de juntar el maíz no lo revisan y los compas bases de apoyo, así de cabrones también, meten en medio podrido el maíz, y ya los otros compas tampoco lo revisan, entonces pasa, se va. Pero ya cuando llega en su destino donde se va a consumir entonces ahí sí lo revisan bien, y es ahí donde les caen que están vendiendo maíz podrido a los compas pues, entre compas.

Entonces vamos corrigiendo así eso, de que no se trata de eso. Si estamos en resistencia es organizar bien la resistencia. El intercambio, que se dice, o el trueque como se dice, no funcionó para nosotros, porque en Los Altos no podemos llevarlo toneladas de pera o manzana, no se vende en la selva, que es lo que producen mucho los compas, verdura. Entonces no, estamos viendo cómo lo vamos a hacer, ya estamos discutiéndola, que casi vamos a la mitad sobre eso de cómo organizarlo.

Les voy a empezar a dar una serie de ejemplos. En el año 98, es cuando desmantelaron los municipios autónomos, cuando estaba todavía el Croquetas, el Albores de gobernador, en Tierra y Libertad, allá por el Caracol I, La Realidad, entraron los judiciales, destruyeron la casa del municipio autónomo y los compañeros milicianos sobre todo, estaban pidiendo de que entonces le van a darle a los judiciales -realmente son soldados, estaban disfrazados de judiciales-, y se les dijo no. Acudimos a las bases de apoyo, porque son los compas milicianos que estaban con la rabia de que para qué nos están destruyendo nuestra casa, en la autonomía.

Entonces acudimos a los pueblos, y los pueblos te dicen: que lo destruyan, la autonomía la tenemos aquí y la tenemos aquí, la casa es casa. Entonces recibimos apoyo y con más razón se da la orden de que no pueden hacer nada los milicianos, y nosotros pagamos el costo de la rabia, entonces nuestros milicianos, milicianas dicen ‘pinches mandos’. Entonces esas cosas empezamos a descubrir que a veces el coraje de la base, y que se ve que no nos va a ayudar a lo que se quiere hacer, entonces a veces paga el Comité Clandestino, o el regional, a los que tienen responsabilidad.

Otro ejemplo está cuando nos destruyeron nuestro primer Aguascalientes, el ejército. Es lo mismo, nosotros estábamos puestos, insurgentes y milicianos, porque sabíamos que como que si te quitan una parte sientes que entonces ya estás derrotado, es que lo pensamos muy militarmente. Porque militarmente si es que pierdes una batalla ya, ya te chingaste y te da gana de volver a recuperar, pero tienes que hacer el doble para que recuperes. Entonces otra vez eso nos orienta.

– ¿Qué es lo que queremos, la muerte o la vida?

– No, pues la vida.

– Entonces que entren estos cabrones, no lo vamos a matar pero tampoco nos matan.

– ¿Pero entonces cómo lo vamos a hacer si ya están tendidas las emboscadas?

­­– Pues hay que mandar la comunicación.

Entonces tuvimos que levantar y así lo evitamos mucha muerte, por parte de nosotros y por parte también del enemigo. En una de las emboscadas sí se dio la autorización, y es ahí donde cayó -luego lo graduaron de general-, al que cayó en Momón, el general Monterola, era Coronel creo, en ese tiempo.

Y así pasó también en el Caracol de la Garrucha cuando hubo la desmantelación de los municipios autónomos, sobre el municipio autónomo Ricardo Flores Magón. Lo mismo, se manda decir de que no se tiene que dar respuesta a la violencia que querían el enemigo y el gobierno.Y así la hemos pasado tantas provocaciones que buscan los que se dejan manipularse, en este caso de los partidistas.

Eso le ha pasado a los compañeros, los que han recibido mucho esos golpes, búsqueda de provocaciones, es el caracol de Morelia, el de Oventik, la de Garrucha y de Roberto Barrios, donde han actuado muy cruel los paramilitares es en Roberto Barrios y en Garrucha, en Morelia, en Oventik.

Por ejemplo, en San Marcos Avilés, donde están nuestras bases de apoyo, tantas veces que han molestado. Lo que hacen los paramilitares es te obligan a que caigas, se ve que está bien entrenado por parte del ejército y del gobierno, porque es que te fastidia; te está llevando tu café, tu frijol, tu maíz, te arrancan tus plantas que siembras, tumban el platanal, te llevan tu piña que siembras, o sea fastidian. Hasta que un día ya ahora sí nuestras bases dijeron ya, y lo bueno es porque esa rebeldía y esa resistencia es que se organiza en colectivo, entonces los compañeros y compañeras bases de San Marcos Avilés van, acuden a la Junta de Buen Gobierno a decir: venimos a decir que ya no aguantamos, no nos importa que nos vamos a morir pero también los vamos a llevar.

Entonces ahí es donde ya la Junta de Buen Gobierno y el Comité Clandestino los llaman a los compas y le explican: nosotros no vamos a decir que no, primero somos organización; segundo es de que si ustedes van a quedar alguien sobreviviente ya no tienen que estar en tu población, te ves obligado a que tienes que esconderte, porque no te van a dejar así vivo, viva, esos restos de cabrones, porque lo que quieren es terminar ahí las bases. Entonces lo que hay que hacer es hagan su escrito, hagan la grabación y entonces donde vamos a hacer que le llegue a ese pinche gobierno, que lo sepa de que se van a morir los que están ahí y que también nos vamos a morir, y que entonces, pase lo que pase ahí.

Y luego ya buscamos otra forma más. Hicieron la grabación los compañeros, compañeras, y buscamos la forma que le llegue al gobierno; hasta ahora eso está vigente. Entonces el gobierno, lo sabemos, yo creo que les dio dinero a esos partidistas que están ahí, se calmaron, porque es su forma el gobierno cómo los ha calmado. En todo lo que han hecho es le dan proyecto o le dan un poco de dinero para que se reparta, siempre ha hecho así el gobierno. Quién sabe que va a pasar ahora porque no va a tener así el gobierno, pues.

Sólo nomás para dar mención de eso, de cómo resistir, porque hemos tratado… es que lo que nos damos cuenta nosotros es por qué vamos a matar a otro indígena. Eso nos da rabia, si les dijera tal cual como lo hablamos en nuestra asamblea es horrible, porque es que entonces les empezamos a darle todos los tipos de menta al gobierno. Porque es que el coraje que nos da es por qué son tan cabrones de cómo manipulan; y luego por qué, me disculpen la palabra, por qué hay pendejos, pendejas que se dejan también pa’ que manipula a su propia raza pues.

Por ejemplo, ésos los de la ORCAO. Una parte de la ORCAO ya se están dando cuenta que está totalmente mal lo que están haciendo, pero luego hay otra parte que nadie les interesa, por pago, ahí siguen amenazando. Hace un mes los compañeros de Morelia, montón de resistir de lo que han hecho los de la ORCAO. ¿La CIOAC? Ni se diga, está eso lo del compa Galeano y está eso lo que pasó en Morelia, son los mismos de la CIOAC Histórica.

Entonces, como nosotros queremos la vida, pero gracias a la resistencia que la usamos, por eso no hemos acudido más a eso de matarnos entre nosotros por la manipulación que hace el gobierno.

También hemos resistido que nos llegan, es que llegan algunas visitas de México, te dicen, nos dicen, o les dicen a nuestros pueblos que por qué nosotros no seguimos la lucha armada, que porque somos unos reformistas, otros nos dicen que porque somos unos ultras, ¿entonces a quién le creemos? No, hay que resistir esas habladas que dicen, porque se dicen las cosas, y la respuesta que decimos: es una cosa lo que se dice y es otra la que se hace, porque decir es muy fácil, puedo gritar acá y todo, pero ya cuando estás ahí es otra cosa, cambia.

Gracias a la resistencia, compañeros, compañeras, hermanas y hermanos, no decimos de que no es necesario las armas, pero hemos visto de que en la parte, como se ha dicho, la desobediencia, nada más que es una desobediencia organizada, pues es la verdad, aquí ya no entra el gobierno gracias a los compañeros, a las compañeras, entonces vemos que sí vamos a poder hacer mejor, más organizada la resistencia y la rebeldía en demostrar que no pidamos permiso a nadie.

Sino que nos pongamos de acuerdo qué es lo que tenemos que hacer nosotros, nosotras, éso es lo que nos anima, además de que la generación que está ahora con nosotros, con nosotras, o sea los que tienen ya 20 años, los jóvenes y jóvenes de ahora, es que ellos dicen: nosotros estamos puestos y puestas, pero enséñanos cómo es lo que se quiere, el gobernarse. Entonces ahora las zonas, con organización de resistencia y rebeldía ya están formando la nueva generación de jóvenes y jóvenas para que realmente se pueda cumplir eso que dijimos ya, la palabra ésa de que siglos y por los siglos y para siempre, parece ser religioso pero no, es de rebelde; porque es para siempre y entonces se necesita que se tienen que estar preparándose las generaciones para que nunca jamás vuelve el nieto de Absalón Castellanos Domínguez, o Javier Solórzano, uno de los grandes finqueros pues.

Entonces tenemos un gran trabajo para mejorar eso. No quiere decir, compañeros, compañeras, hermanos, hermanas, no quiere decir que estamos renunciando a nuestras armas sino que es ese entendimiento político, ideológico, rebelde, que nos da la forma de ver cómo hay que convertirlo realmente en arma de lucha esa resistencia.

Ya los compañeros de las Juntas de Buen Gobierno nos están diciendo que ya se necesita otra instancia y entonces nosotros preguntábamos con los compas del CCRI ¿por qué dicen eso, compañeros, compañeras? Entonces dicen ‘es que ya lo percibimos por qué tuvo que nacer la Junta de Buen Gobierno’.

Entonces ya nos platicaron, ya nos dijeron, ya nos explicaron. Cuando los MAREZ, los Municipios Autónomos Rebeldes Zapatistas estaban sueltos –digamos así-, unos sí tienen proyecto, otros no tienen proyecto, otros nada, entonces cuando la Junta de Buen Gobierno ya se forma, empieza a controlar los municipios para que sea parejo, igual, los proyectos. Ahora como Junta de Buen Gobierno otra vez se están dando cuenta que no es igual. Unos sí tienen más proyectos porque están más a la mano, en pie de carretera o más cerca y los otros que están muy lejanos, entonces no, pero nosotros como Junta de Buen Gobierno no podemos, nosotros tenemos que someter en la asamblea y en la compartición de las zonas ahí se tiene que discutir si ya es momento que tenemos que formar otra instancia, porque además estamos organizando esta resistencia y rebeldía contra esta tormenta que viene. Y más los compañeros ahora dicen: ya es su momento que nos dicen, ya es su momento que tiene que haber otra instancia , porque vamos a tener que empezar a actuar en la resistencia y rebeldía, ahora sí que inter zonas, de todos los miles de zapatistas tienen que luchar con resistencia y rebeldía, entonces se tienen que organizarse. Pero gracias a esto, a ese terreno de lucha, de resistencia y rebeldía es lo que nos ha ayudado, nos da orientación de cómo tenemos que llevar a cabo. Y si con eso, porque no vamos a pedirle permiso a nadie, ya, ya para nosotros se acabó eso de que no nos la reconocieron la Ley sobre Derechos y Cultura Indígena, nos vamos; y si es que entonces no nos la quieren respetar, ahí está ahí nuestra herramienta.

Bueno compañeros, vamos a continuar más con esto de lo que es la resistencia y la rebeldía con más ejemplos, pero échense agua fría para que se despiertan.



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