El oriente del Estado de México es una de las zonas que en lo últimos 5 años se ha visto más afectada por los proyectos de urbanización. El último año por ejemplo, en las afueras del municipio de Ixtapaluca se inauguraron dos complejos comerciales apenas separados por la carretera federal México-Puebla. La expansión de la mancha urbana amenaza de forma peligrosa esta región, problemas como el abastecimiento de agua, la recarga de los drenajes, la sobrepoblación y la sobrecarga de las vías de comunicación que llevan al Distrito Federal han comenzado ya a generar problemas.
El año pasado, habitantes del pueblo
La Candelaria Tlapala, perteneciente al municipio de Chalco, afectados por la unidad habitacional Los Álamos, comenzaron a organizar su resistencia. Luego de no ser escuchados por la autoridades, bloquearon carreteras y se opusieron de forma activa a la conexión del drenaje de Los Álamos en el desagüe del pueblo.
Según los planes de urbanización se pretenden construir, solo en la región de Chalco, unas 150,000 casas que vendrán a sumarse a los 350,000 habitantes con los que ya cuenta. Según los cálculos de
Guardianes de los Volcanes lo anterior representa: 4 habitantes más por casa, 1 vehículo más en la región por cada 4 viviendas, un montón de problemas relacionados con abastecimiento de agua que se suman a los ya existentes y la dotación de servicios como luz, teléfono, escuelas, entre otros.

Podcast: Entrevista
Urbanización Desordenada